Comparación entre aceites minerales y vegetales
| ACEITES MINERALES | ACEITES VEGETALES |
| Son inflamables | No son inflamables |
| Irritan la piel | Apenas irritan o no irritan en absoluto la piel |
| Tienen un olor fuerte | Tienen un olor suave |
| Atacan la ropa de trabajo, suelas de zapato... | No atacan la ropa de trabajo, suelas de zapato... |
| Pueden contener disolventes volátiles que perjudican la saluda de los trabajadores/as | No contienen disolventes orgánicos |
| No se biodegradan fácilmente y contaminan los suelos en los lugares de construcción | Son biodegradables en el medio ambiente |
| Producen residuos peligrosos resultando muy costosa su gestión | Por lo general no producen residuos peligrosos |
SUMOVERA (Substitution of Mineral Oil based concrete mould release agents by non-toxic, readily biodegradble, Vegetable oil based Release Agents) es un proyecto europeo apoyado por la Comisión Europea dentro de los Proyectos de Transferencia Tecnológica de la DG XIII para difundir el uso de agentes desencofrantes de aceite vegetal.
La Universidad de Cantabria que desde hace tiempo viene trabajando aspectos de la gestión ambiental en la construcción, ha impulsado el proyecto en nuestro país. Gracias a los contactos y colaboraciones internacionales, que mantiene el Área de Ingeniería de la Construcción del Departamento de Transportes y Tecnología de Proyectos y Procesos, ha impulsado acciones de cooperación transnacional en torno al proyecto. Para ello ha contado con la colaboración y apoyo de los organismos oficiales. (Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno de Cantabria, Ministerio de fomento) y de las asociaones empresariales (SEOPAN Y ANCOP).
Objetivos del proyecto
- Reducir la exposición a sustancias tóxicas.
- Reducir emisiones de productos de aceite mineral al mediomabiente.
- Mejorar la actuación productiva.
- Clarificar el mercado de los agentes liberadores.
- Minimizar el riesgo para la salud de los trabajadores por el uso de los agentes químicos.
Participantes en el proyecto
Si bien la penetración en el mercado de los VERAs es difícil de medir, el conocimiento de los peligros para la salud laboral y para el medio ambiente asociados a los agentes minerales es elevado. Los VERAs están siendo testados por diferentes compañías, incluso en aquellos países donde no existía conocimiento y no se realizó ningún test antes del comienzo del proyecto SUMOVERA.
Cada país participante ha sido un caso muy distinto. Mientras en el caso de Francia participó en el proyecto la mayor compañía constructora de Europa, Bonyques, en Finlandia el socio fundamental del proyecto fue el Laboratorio de Tecnología de Hormigón de la Universidad de Hensinki, (HOT). El promotor holandés de SUMOVERA fue el Chemiewinkel, un grupo de consulta e investigación conectado con la Universidad de Amsterdam. En Portugal, los socios del proyecto fueron investigadores de los Departamentos Universitarios del Instituto Técnico.
La participación de los trabajadores y de los diversos agentes
A partir de la experiencia en diversos países, se ha podido comprobar que los trabajadores acogieron de buen agrado la experiencia de los cambios en la utilización de agentes minerales por agentes vegetales, pero en cualquier caso se ha dado la paradoja que en general los conocimientos sobre los temas ambientales y de salud son muy reducidos, incluso en el mundo laboral. La excepción estaba en los Países Bajos donde sí había conocimiento de los riesgos de salud y ambientales ocasionados por el uso de agentes minerales.
Por su parte las instituciones no han jugado un papel muy importante en el impulso del proyecto en ninguno de los países.
A continuación se describirán algunas de las experiencias que se han desarrollado en los diferentes países europeos que participan en este proyecto, que son Holanda, Alemania, Francia, Portugal, Finlandia y Bélgica.
FINLANDIA Fabricación de tejas.
La empresa Ormax Oy es la empresa más importante de fabricación de tejas para tejados en Finlandia. Esta empresa considera que las acciones pro-ambientales (actualmente buscan mejorar sus procesos para certificarse por la ISO 14.001) les da una ventaja frente a otras empresas desde el ámbito de la competitividad y, por tanto, añade valor a sus productos. La aplicación de VERAs constituye una parte pequeña pero importante en todo su proceso. Las características de su proceso requerían que el cemento se echara inmediatamente después de aplicar el agente desencofrante, por lo que se optó por utilizar los VERAs puros. Tras desarrollar las pruebas en la empresa en colaboración con el Laboratorio de Materiales de Construcción de la Universidad de Tecnología de Helsinki, se encontró que la capacidad de desprendimiento de los VERAs era como poco equivalente a la de los aceites minerales. Una de las preocupaciones era que los paneles de acero pudieran oxidarse, pero tras las pruebas no se encontró ninguna diferencia en este aspecto. La durabilidad y la resistencia a las condiciones climáticas tampoco se vieron afectadas.
HOLANDA Construcción de viviendas.
La empresa Wilma Bouw es una de las constructoras más importantes de Holanda, siendo la construcción de viviendas una de sus actividades más importantes. En el 50% de los proyectos de gran escala ya se utilizan VERAs. En los proyectos que se hacen en colaboración con otras empresas no se ha implementado por resistencia de las otras empresas que aún desconocen los nuevos productos. En la actualidad están experimentando en la fábrica de encofrado de hormigón armado. Según el asesor de la empresa, la aplicación de estos aceites requiere algo más de atención y motivación por parte de los trabajadores/as (un poco más de limpieza, la adición de lubricante en algunos casos y la formación correspondiente). Considera que aunque el precio de los VERAs sea algo más elevado, representan sólo entre 10 y 20 florines que es perfectamente asumible, y que si las empresas no lo incorporan es por falta de motivación, y utiliza el aspecto económico como excusa. Por otra parte, señala las siguientes ventajas:
Han disminuido los riesgos de contaminación de los suelos y de las aguas subterráneas, reduciéndose consecuentemente los costes de recuperación de los mismos para la empresa.
Los trabajadores/as disfrutan de un ambiente de trabajo más saludable, eliminándose la inhalación y el contacto de la piel a compuestos orgánicos volátiles. Las bajas laborales por enfermedad se han reducido.
El cambio ha dado a la empresa una imagen más positiva al responsabilizarse de sus problemas medioambientales.
Se considera que como consecuencia de las cada vez mayores restricciones de los compuestos orgánicos volátiles en Holanda (y la Unión Europea), en cinco años el uso de VERAs será estándar.
ALEMANIA plantas de encofrado.
La empresa Müller-Altvatter Betonwerk tiene dos plantas de encofrado de hormigón armado con un total de 100 trabajadores/as. Las pruebas piloto se desarrollaron en la planta que fabrica principalmente techos (en una línea de producción) y paredes dobles, al igual que otros productos especiales. La motivación de esta empresa en experimentar con SUMOVERA fue principalmente porque algunos/as trabajadores/as habían tenido problemas de salud derivados de los aceites minerales que habían utilizado y, en segundo lugar, tenían proyectado construir una planta nueva y la utilización de VERAs eliminaría la necesidad de construir una instalación de almacenamiento especial. Los aceites que utilizaba la empresa en el momento de probar SUMOVERA eran de base mineral pero sin disolventes. Estos funcionaban bien pero habían tenido algunos problemas de corrosión y de aparición de manchas en el cemento.
Los trabajadores/as en la planta eran algo escépticos al principio pues había tenido experiencias negativas anteriormente con otros aceites vegetales. Sin embargo, la capacidad de desprendimiento era muy buena sin excepciones y se superaron algunos problemas leves de corrosión que aparecieron al principio e incluso no aparecieron manchas sobre el cemento aún cuando no se limpiaba el panel o el molde, además se mantenían las buenas propiedades de adhesión a la pintura. Con el nuevo sistema, se requería algo de formación con respecto a la correcta aplicación del aceite. La empresa ha realizado una estimación preliminar de coste-beneficio que considera que se ahorraría el suficiente dinero como para contrarrestar el precio más elevado de los VERAs si se tienen en cuenta tanto el uso de un aplicador específico que requieren estos agentes vegetales como la eliminación del uso de trapos para limpiar las acumulaciones de aceite.
Balance crítico de la experiencia
La penetración en el mercado de VERAs es todavía baja, pese a que las compañías que hicieron la experiencia piloto no tienen duda sobre las cualidades técnicas de VERAs. Los resultados de las evaluaciones del proyecto son buenos, tanto en términos de actuación tecnológica como en efectos medioambientales, si bien se ha constatado que el rociado interior de VERAs en las plantas de prefabricación pueden causar más peligros para la salud que el rociado en emplazamientos exteriores de construcción. Por otro lado, se ha detectado que existe una mayor exigencia respecto a la calidad de superficie y a los riesgos financieros asociados a la sustitución en las plantas prefabricadoras que en las empresas de construcción de obra. Es cierto que para los primeros los costes de sustitución pueden ser más altos que para los segundos.
Todos los proveedores de desencofrantes dieron a entender que los VERAs poseían un importante futuro en el mercado por su eficiencia. Los trabajadores agradecieron manipular los VERAs.
Sin embargo cuando los proyectos piloto acabaron, las diferentes compañías de Bouygues no continuaron trabajando con los VERAs quizás pensaron que el producto era demasiado caro o que era dificíl trabajar con el mismo. No conocemos en definitiva los motivos de su decisión. Por su parte, tanto los agentes sociales como los políticos se mostraron poco interesados a la hora de adoptar medidas de futuro, excepto en los Países Bajos en donde las experiencias de SUMOVERA fueron tenidas en cuenta en las discusiones gubernamentales sobre sustitución y, hoy día, hay pasos hacia la regulación del uso de agentes de liberación.
El mercado para los VERAs se ha vuelto más transparente, es un producto que se empieza a conocer. Circunstancia que se ve favorecida por la introducción del SBLF que tiene una desarrollo tecnológico posterior y ofrece nuevas ventajas. La estructura de mercado existente ha retardado la sustitución, y en algunos casos incluso la ha impedido.
En el caso holandés, además de razones medioambientales y de las aportadas por la Organización de Salud y Seguridad (OHS), los motivos técnicos y económicos también jugaron un papel a favor de la sustitución de los aceites minerales por los VERAs para alguno de los participantes.
Las compañías holandesas han empezado a explotar la imagen de ser las primeras en tener en cuenta todas las áreas (innovación, salud laboral y respeto al medio ambiente), lo que las diferencia de otras empresas participantes en el proyecto.
La industria de la construcción es muy competitiva y en parte de las empresas impera un criterio conservador a la hora de valorar los costes de la sustitución de los aceites minerales por los vegetales, ya que no tienen en cuenta todos los componentes del costo, tanto directo en la producción como los derivados de los impactos ocasionados.
Necesidad de introducir sistemas de gestión ambiental.
La sustitución de desencofrantes de base mineral por VERAs no implica una producción limpia en la construcción. Para ello es necesario implementar sistemas de gestión ambiental que atiendan todas las etapas de la producción en una empresa constructora e incluyan todos los aspectos materias primas, procesos, consumo de energía, transporte, residuos, comercialización, política de prevención de riesgos laborales, etc...