InicioNoticiasÍndiceRevistero por temasSuscripciónEvaluación   Revista de salud laboral para delegadas y delegados de prevención de CC.OO.
ISTASBuscarBúsqueda avanzadaInformaciónContacto
artículo siguiente
artículo anterior
Sumario nº 09
imprimir
Enviar a un compañero/a
Comentar el artículo

Dossier: ¡Peligro, local fumigado!

 

 

tit902.gif (1442 bytes)

 

Cuando aquella mañana de marzo del 99 Trinidad empezó su turno de limpieza en un silencioso y elegante hotel de Barcelona, no sabía que iba a quedar atrapada para siempre por un enemigo invisible que esperaba, agazapado, en las enteladas paredes, en la moqueta, tras las montañas de lencería. Habían fumigado hacía pocas horas, pero ni Trinidad ni sus compañeras de la subcontrata de limpieza sabían nada e inhalaron los plaguicidas con los que, de manera rutinaria, se había fumigado horas antes y que habían impregnado ­no se sabe por cuanto tiempo‹ las telas y rincones de estos edificios 'inteligentes!', esos que no permiten la ventilación directa y agravan accidentes como éste.

Hoy, Trinidad está de baja laboral por accidente de trabajo y sufre graves trastornos físicos. Tiene su salud y su vida arruinadas, e igual que otras cuatro compañeras más, se halla pendiente de una más que probable incapacidad laboral.

Trinidad ha incrementado el número de personas afectadas por intoxicación por plaguicidas aplicados en edificios cerrados. El accidente de su hotel es el número 13 en la lista de los 17 conocidos que se han producido en empresas de Cataluña desde 1994.

Cronología de los hechos

Este caso de intoxicación por plaguicidas en lugares cerrados tuvo, sin embargo, como precedente un caso paradigmático: el accidente del hospital público de Valle de Hebrón, el más grave de todos.

Fue en agosto de 1994 cuando se registra la intoxicación en ese centro sanitario donde trabajan 9.000 personas, después de que se hubiera fumigado por dos veces consecutivas en un periodo de sólo quince días en los sótanos del edificio, donde se ubican los laboratorios y archivos. Todo para matar a unas hormigas recalcitrantes que habían sobrevivido al primer ataque. El resultado ha sido el más grave de todos los accidentes conocidos: 80 personas expuestas, ocho de las cuales declaradas ya con incapacidad laboral absoluta.

En el hospital tuvieron 'la suerte' de detectar la fumigación por el olor, y de esa manera asociaron el malestar con los plaguicidas cuando empezaron a sentir los primeros síntomas las trabajadoras del turno de tarde. Los síntomas intensificándose a medida que pasaban las horas: los ojos les picaban, y no podían respirar. Durante cuatro días nadie les hizo caso dentro del hospital. 'La denuncia a la sección sindical de CC.OO llegó enseguida', relata Neus Moreno, responsable de salud laboral de CC.OO. de Cataluña (CONC), que desde el principio ha impulsado la investigación epidemiológica y la denuncia sindical, 'pero era el primer accidente conocido de esas características y el conjunto de actuaciones fue muy lento'. La Inspección de Trabajo tardó tres meses en personarse en el lugar. En el hospital emitieron un informe, asesorados por los servicios de neurología y respiratorio, diciendo que no había ningún tipo de lesión. La empresa fumigadora, por su parte, negó que se hubieran utilizado compuestos organofosforados que, sin embargo, fueron detectados en una medición realizada tres meses después del accidente.

Pero el caso era ya imparable. La concurrencia de la doctora Francisca López, experta en intoxicaciones por plaguicidas en el sector agrícola, del Centre de Seguretat i Condicions de Treball de Barcelona y la formación, sobre la marcha, de un grupo de investigación de técnicos del Centre d¹Anàlisi i Programes Sanitaris (CAPS), una asociación independiente de salud pública, que dictaminó que la patología de los afectados en el hospital Valle de Hebrón era compatible con la exposición a plaguicidas organofosforados, apuntalaron el tesón sindical del departamento de salud laboral de la CONC. La prensa jugó otra baza decisiva al hacerse eco de la denuncia de los expertos y sindicalistas.

Poco a poco se logró que aflorasen más casos hasta el último, que hace el número 17 y se encuentra todavía en trámite de evaluación, ya que ha sucecido el 27 de marzo pasado en el Ayuntamiento de Mollet del Vallés, Barcelona.

Los afectados son en su mayoría mujeres que sufren múltiples afecciones de todo tipo: edemas, dolores articulares, cansancio y afecciones neurológicas. Además, se han hipersensibilizado ante ambientes cerrados, convirtiéndose en auténticos sensores vivientes, ya que empeoran en locales sin ventilación que han sido tratados con pesticidas como son centros comerciales y salas de espectáculos.

'Era una auténtica pesadilla', reflexiona Neus Moreno, 'porque ni las mutuas ni los servicios de prevención reconocían la problemática y ha sido el grupo de expertos independientes, que funcionó como red, el que se ha encargado de realizar el diagnóstico y tratamiento de las intoxicaciones' Hasta la propia Generalitat de Cataluña fumigó con riesgo en 1997, registrándose una intoxicación en un centro del Departament d'Ensenyament.

Panorama actual

La alarma social que se ha producido en Cataluña ante el continuo afloramiento de accidentes por fumigación en interiores ­práctica en permanente auge que se está convirtiendo en rutinaria en numerosos centros públicos y de trabajo­ ha obligado a las autoridades a tomar parte en el asunto. Se ha ordenado la legislación sobre su uso, se ha elaborado un protocolo ­todavía en fase de negociación entre sindicatos y Generalitat­, se difundieron normas entre más de 3.000 empresas y se han establecido controles sobre las que se dedican a la aplicación de plaguicidas. Se han producido también diversas intervenciones políticas, la última de Iniciativa per Catalunya y del Partit dels Socialistes de Catalunya-Ciutadans pel Canvi que han llevado la denuncia de prácticas irregulares y nocivas para la salud en los tratamientos de desinfección hasta el Parlamento catalán consiguiendo la aprobación, en el mes de abril pasado, de una moción por la que el Parlament de Catalunya insta al Govern de la Generalitat ...'a elaborar, en el plazo de seis meses, un informe sobre las ventajas de la lucha integrada contra las plagas respecto a la lucha química tradicional y a difundirlo, junto con las entidades locales, en los centros de trabajo y lugares de pública concurrencia'.

Sin embargo, casos similares se están produciendo en otras partes de España, como constata Neus Moreno. En Huesca hay 8 personas afectadas por tratamiento de plaguicidas en un geriátrico. En Alicante se está investigando un caso sospechoso en un hospital. En Madrid, una mujer sufre las consecuencias de la desinsectación de la escalera de su finca. Son personas que telefonean desesperadas buscando ayuda, información. 'Estoy segura de que hay otros muchos casos por ahí', asegura Neus Moreno, 'pero nadie, fuera de Cataluña, relaciona el uso de plaguicidas en locales cerrados, incluídos los domésticos, con el malestar y mucho menos con afecciones a largo plazo'.

El sindicato de CC.OO. en Cataluña tiene muchos frentes abiertos y entre sus iniciativas están la puesta en marcha de cursos formativos a aplicadores y a delegados de prevención y la difusión de un vídeo sobre el manejo de insecticidas en lugares cerrados, además del seguimiento de las denuncias ante la Justicia por la vía civil y penal, siendo hasta el momento favorables todas las sentencias civiles que reconocen la relación causa-efecto y estando pendientes las penales.

Imprimir imprimir
Enviar a un compañero/a enviar a un compañero/a
Comentar el artículo comentar el artículo
Portada09DOSSIER
artículo siguiente artículo siguiente
artículo anterior artículo anterior
Sumario sumario
Comentarios introducidos
1 | ANA BELEN | 23/10/2009 11:59:40
yO TRABAJABA EN UN HOTEL DE GRANADA ,Y A CONSECUENCIA DE UNA PLAGA DE CHINCHES FUMIGARON ESTUBE 3DIAS LIMPIANDO LAS HABITACIONES CON AGUA CALIENTE Y EL LIMPIADOR QUE SE UTILIZA A DIARIO.COMO PREVENCION NOS DIERON UNAS MASCARILLAS DE TELA ,DE LAS QUE SE UTILIZAN PARA LAS ALERGIAS.ME INTOXIQUE Y TUVE QUE ACUDIR A URGENCIAS DOS VECES.NO DENUNCIE PUES NI QUERIA PERDER MI PUESTO DE TRABAJO NI PENSABA QUE IBA A TENER CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO.DESPUES DE CASI UN AÑO NO SIGO TRABAJANDO PERO ME HAN QUEDADO SECUELAS ,SUFFRO DOLOR EL EL PECHO NO PUR¡EDO OLER NINGUN OLOR FUERTE NI SIQUIERA EL DE UNA COLONIA PORQUE ME PONGO MALA,ME EMPIEZO A PALIDECR ME DAN TEMBLORES ME QUEDO HELADA ME DA TOS Y UN GRAN DOLOR EN EL PECHO Y LA ESPALDA.NO PUEDO LIPIAR CO PRODUCTOS FUERTES Y ¿AHORA QUE TENGO QUE VIVIR CON ESO ?Y LO PEOR ES QUE MI TRABJO ES CAMARERA DE PISOS Y NO SE SI PODRE ME SIENTO IMPOTENTE