Acción sindical 2000
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El Real Decreto-Ley 6/2000 de 23 de junio de medidas urgentes de intensificación de la competencia ha dado un paso más en esta especie de carrera de reformas que, a la chita callando', van otorgando a las mutuas mayores competencias en el ámbito de la atención sanitaria. El artículo 44 del citado real decreto faculta a los médicos de las mutuas para emitir el alta en casos de enfermedad común, a efectos de las prestaciones económicas por incapacidad temporal (IT). Una medida que viene a sumarse a un cúmulo de reformas que, de forma casi desapercibida, avanzan inexorablemente en una misma dirección desde el año 1995: primero la gestión por las mutuas de la IT, luego la facultad de los médicos de la mutua de proponer el alta médica, a continuación la obligación a los trabajadores autónomos de asegurar la IT con las mutuas, ahora el alta a efectos económicos.

'Mucho nos tememos que el siguiente paso sea facultar a las mutuas para dar el alta sanitaria con lo que se cerrará el círculo y los trabajadores saldrán definitivamente del sistema sanitario público'. Hablamos con Aurelio Duque, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.
Esta Sociedad de carácter científico agrupa a unos 13.000 médicos que trabajan en el primer nivel asistencial del Sistema Nacional de Salud y viene siendo especialmente beligerante con unas medidas que, en opinión de su Vicepresidente, 'persiguen aumentar la capacidad de intervención de las mutuas en detrimento del Sistema Sanitario Público como preludio de una privatización encubierta que nos llevará a una ruptura del principio de aseguramiento único. Se busca que la gente empiece a asegurarse de forma privada, para cubrir por ejemplo los períodos de baja o para cualquier tipo de asistencia sanitaria (pediátrica, ginecológica, etc.), lo cual abre un campo de intervención muy apetecible para las mutuas. Al final habrá ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Los de segunda (estudiantes, amas de casa, jubilados, parados) son los que serán atendidos por el sistema público. A los de primera, es decir a los trabajadores en activo, las mutuas les agilizarán la atención con el objetivo prioritario de reintegrarlos lo antes posible al trabajo'.
Una vez más y a diferencia de las formas de que pretende hacer gala el gobierno en otros terrenos, la manera de introducir estas reformas no parece compaginarse bien con un supuesto talante centrista y dialogante. La inclusión de medidas de este tipo en la ley de acompañamiento de los presupuestos ya se ha convertido en una tradición. La actual tramitación en forma de Decreto-Ley ha evitado el debate en el parlamento. Tampoco parece el gobierno muy proclive al diálogo social en este tema. 'Son medidas que se van introduciendo de rondón y sin embargo son decisiones de gran calado. La forma en que se toman estas decisiones no deja ninguna posibilidad para el debate y nos vemos abocados a ir a la contra como único recurso'. |
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La justificación de estas medidas es siempre de tipo económico y se basa en un supuesto fraude de grandes dimensiones en las bajas por enfermedad común. El propio Ministro de Trabajo ha ironizado sobre el 'efecto terapéutico de la llamadita' al trabajador de baja. Desde su propia experiencia como médico de familia, Aurelio Duque se muestra muy crítico con estos puntos de vista.
En el último año se han dado 12.000 altas económicas. Doce mil personas a las que se les ha denegado la prestación si siguen de baja médica
Puede haber un porcentaje mínimo de trabajadores digamos en situación de baja no suficientemente aclarada o incluso fraudulenta si se quiere. En mi experiencia me he encontrado con muy pocos. Pero, en cualquier caso, lo que no puede ser es que el 98% restante pague las consecuencias de ese fraude. Hay veces que ocurre lo contrario: gente que viene con un proceso que precisaría una baja para su recuperación pero el propio enfermo te dice 'no quiero la baja que me pueden despedir'. Conozco trabajadores que utilizan sus vacaciones para tratar de recuperarse. Otras veces el trabajador se resiste a volver al puesto de trabajo porque sabe que aquellas condiciones o las formas de organización del trabajo le afectan a su salud.. En general, el trabajador cuando viene a pedir la baja ya ha intentado poner sus resortes, sus propias alternativas, para intentar compatibilizar el trabajo con su estado de salud.
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El supuesto efecto terapéutico de la 'llamadita' se explica en la mayoría de los casos no por el fraude del trabajador, sino por la ineficiencia del sistema sanitaria, que hace que se demoren las pruebas diagnósticas o la consulta al especialista. esto debe plantearse así y se debe poner remedio dentro del propio sistema. Lo contrario implica una política de abandono del sietema público, no aprovechar todos los recursos y darlo por perdido en beneficio de la sanidad privada. |
No estoy de acuerdo con la presión sobre el trabajador para acelerar su vuelta al trabajo a cualquier precio. Esto es lo que se busca con la 'llam adita'. Pero a veces lo que se consigue es que la gente se dé de alta antes de tiempo y se incorpore al trabajo cuando aún no está al 100%. Deberíamos preguntarnos si alguno de los accidentes laborales no son debidos a altas precoces.
Los datos que se vienen publicando por instancias oficiales sobre los buenos resultados de estas medidas (disminución de absentismo, reducción de la duración media de las bajas, etc..) no convencen a nuestro interlocutor, más bien se le sugieren nuevos interrogantes.
Deberíamos preguntarnos si alguno de los accidentes laborales no son debidos a altas precoces
La información que se ofrece es parcial. Sólos e hace público aquello
que interesa, es decir, la reducción de costes. Sin embargo, hay otros temas. Se sabe que
los gastos de gestión de las mutuas son el 20% del presupuesto total de estas entidades.
Los gastos de gestión del INSS son del 2 al 5%. ¿Por qué hay tanta diferencia si se
está trabajando en lo mismo? Durante el último año en el territorio INSALUD se han dado
12000 altas económicas. doce mil personas a las que se les ha denegado la prestación
económica por incapacidad temporal si continúan de baja médica. ¿Qué ha pasado con
estas personas? ¿Han ido a trabajar a pesar de su enfermedad? ¿Han reaparecido al poco
tiempo con otro diagnóstico de baja? ¿Las han echado de la empresa? ¿O es que el mismo
trabajador está costeando con su sueldo la recuperación? Alguien tiene que contestar
estas preguntas. ![]()
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