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Sumario nº 33
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Dossier: 100 años de inspección de trabajo

La inspección vista desde fuera. La acción inspectora vista por delegados, prevencionistas y directivos de empresa

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Del mismo modo que en las páginas anteriores hemos dado cabida a puntos de vista emitidos desde el interior de la propia Inspección de Trabajo, hemos querido saber cómo valoran la actuación de esta institución administrativa quienes interactúan día a día con los inspectores en el ámbito de la prevención. Hemos hablado con dos delegados de prevención de CC.OO., con un director de un servicio de prevención y con un ejecutivo de empresa. La mayoría de las opiniones expresadas han sido de carácter crítico.

La Inspección no funciona
“Hay que darle un vuelco a la Inspección de Trabajo”, dice contundente José Berrio cuando le preguntamos qué piensa de este cuerpo que este año cumple cien años. Berrio, veterano sindicalista, es desde hace cuatro años el responsable de Salud Laboral de CCOO en el comité de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT).

Se queja este onubense de 51 años de que el inspector que tienen asignado no presta la suficiente atención a sus denuncias. “Nos recibe, sí, pero las resoluciones, cuando las hay, llegan tarde y no fijan un plazo que obligue a la empresa a cumplir las normas de prevención de riesgos laborales”. Tanto es así, dice, “que nunca ha habido ninguna sanción, y motivos no han faltado”.

Pero aparte de las experiencias personales con el inspector de turno, que pueden ser más o menos buenas, Berrio cree que la Inspección de Trabajo necesita un cambio radical. “No podemos depender del inspector que nos toque, el sistema debe funcionar bien en sí mismo”. Faltan inspectores pero, sobre todo, faltan equipos. En su opinión, “en lugar de trabajar solos, los inspectores deberían ser los coordinadores de un equipo de profesionales especializados, con expertos en prevención de riesgos laborales”.

Otro problema serio, según él, es que los inspectores de trabajo carecen de autoridad. “Las resoluciones de los inspectores no valen para nada”, asegura. Y cuenta una anécdota: “Hace poco asistí a un juicio en el que se demandaba a una empresa. El inspector de trabajo había resuelto en varias ocasiones que la empresa debía readmitir a una empleada que había sufrido acoso laboral. La respuesta del abogado de la empresa fue indignante: ‘Me trae al pairo lo que diga el inspector de trabajo’. El juez ni se inmutó y yo me quedé atónito. ¿Cómo podía decir eso delante de un juez sin que le reprendiese?”.

Berrio cree que dentro de la Inspección de Trabajo hay demasiado corporativismo, por lo que se pierde el control sobre la actividad que realizan los inspectores. “Quejarse ante la Inspección no vale de nada”, se lamenta. La falta de resultados y el hecho de que las denuncias no tengan consecuencias, están provocando el desánimo de los delegados de prevención. “Al final, el único camino que queda muchas veces es el de acudir al juzgado de lo Social, pero ésa no es la vía”, afirma. “Los trabajadores nos demandan respuestas que, la mayoría de las veces, no podemos dar porque el sistema no funciona, lo que genera mucha desmoralización”.

Aunque su visión no es tan amarga, Montse Uguina, delegada de prevención de CCOO en la sección sindical del Hospital de Móstoles (Madrid), comparte la idea de su compañero de que la Inspección de Trabajo no sirve de mucho. “Cuando intentamos actuar, nos dicen que es mejor que no entorpezcamos el trabajo de los técnicos de prevención del hospital”, señala.

Ante una denuncia por parte de de los delegados de prevención del centro, el inspector visita el hospital y se reúne con las partes, con la dirección del hospital y con los delegados. “La mayoría de las resoluciones se limitan a señalar que la empresa ha tomado nota de la denuncia y que lo resolverá en breve, pero no suele haber sanciones, quizás por tratarse de la Administración”. Uguina, que lleva dos años como delegada, cree que los inspectores carecen de la formación suficiente. “Y no sólo en aspectos técnicos de la prevención de riesgos laborales, también en el conocimiento de las propias leyes”. Comparte la idea de Berrio de que una solución sería la de crear equipos. “La especialización es fundamental para acometer con rigor las denuncias presentadas”, asegura Uguina.

No hay criterios unificados

Desde otra posición, la de director de Prevención de Riesgos Laborales de Novotec Consultores, Juan Carlos Bajo se queja de que la relación con la Inspección de Trabajo dependa del inspector que te toque. “No se puede entender que en materia de prevención haya criterios de valoración distintos dependiendo del inspector que revise la denuncia”, dice Bajo. “Es una situación que preocupa mucho al sector por la indefensión que crea. Sería necesario que la Inspección de Trabajo unificara criterios”, añade.

“Es cierto que siempre podemos recurrir al contencioso, pero este paso, para los técnicos de prevención de las empresas, plantea dos problemas: la mala imagen que inevitablemente adquiere el técnico y el coste para la empresa”, explica. Bajo cree que se está requiriendo poco y sancionando mucho, y que se valoran poco los pasos que están dando las empresas para mejorar sus sistemas preventivos. Y alerta del hecho de que muchas empresas se vean obligadas a “hacer prevención más con vistas a la visita del inspector que con una búsqueda en la protección de la seguridad y la salud”. Se ha desembocado en “una prevención totalmente burocrática, en la que se esté más pendiente de los papeles”, se lamenta.

Sin embargo, la experiencia personal de Juan Carlos Bajo con los inspectores de trabajo con los que le ha tocado colaborar ha sido “excelente”, de colaboración mutua, y cree que la relación de los servicios de prevención con la Inspección de Trabajo es buena. “Sólo nos quejamos del trato que a veces tienen los inspectores hacia nuestros clientes. No se puede tirar por tierra la actuación de un técnico sin más, todos merecemos un respeto”.

Insuficientes medios

El Director de Recursos Humanos de una empresa de más de doscientos trabajadores, que ha preferido permanecer en el anonimato, opina que los inspectores de trabajo no deben ser mediadores laborales, ni tampoco gestores. Ve la Inspección de Trabajo “como una necesidad, de lo contrario, las relaciones laborales serían más virulentas e irregulares”.

Critica la falta de medios de la Inspección, una situación que les lleva en ocasiones a abusar de la actividad sancionadora. “Los inspectores se ponen nerviosos con mucha facilidad”, señala. Con más medios, añade, “habría más seguridad en la inspección, podrían distinguir mejor lo que es una observación fortuita de lo que es una práctica gerencial por parte de la propia empresa”.

Una falta de medios que hace que la empresa siempre esté bajo sospecha y que se asuste ante la visita de un inspector. “Estos actúan con la idea de que la empresa les quiere engañar, lo que provoca que las relaciones no sean a veces muy racionales”. Este ejecutivo comparte la idea expresada por algunos empresarios, e incluso por inspectores de trabajo, de que hay delegados de prevención que utilizan la seguridad laboral no como un fin en sí mismo sino como un medio para conseguir otros objetivos. Y destaca el hecho de que, de la misma forma que muchos delegados piensan que los inspectores de trabajo actúan con connivencia con la empresa, de que les avisan de las visitas, muchos empresarios creen que es al revés, que la connivencia se produce entre los delegados y las empresas.

Más medios, más profesionalización y más especialización, son sus propuestas para mejorar la Inspección de Trabajo. Nadie, ni siquiera los inspectores, estarán en desacuerdo con ellas.

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Comentarios introducidos
2 | Carmen Durán González | 29/07/2016 0:16:37
Según mi parecer, la inspección de trabajo, en concreto la de Sevilla, es una institución absurda, absolutamente inútil, que nos cuesta el dinero a todos y no hace NADA. Ni por iniciativa propia, nin por denuncia. Se están cometiendo los mayores abusos de la historia por parte de las empresas; la inspección lo sabe, se denuncian casos concretos, no acuden...en definitiva, ¿para qué les pagamos? Abogo por su desaparición. Deberían tomar ejemplo de la inspección de hacienda. Eso es otra cosa.
1 | jose manuel | 30/11/2014 14:43:14
aqui en sevilla son corruptos, mas de 30 denuncias a la empresa y dice que todo va bien.