Dossier: Calor y trabajo

CARMEN MANCHEÑO Y RAFA GADEA
Nuestra legislación obliga al empresario a proteger la salud y la seguridad
de los trabajadores evitando, entre otras cosas, la exposición a condiciones
ambientales extremas (art. 7 RD 486/1997) y a procurar unas condiciones
ambientales que no produzcan incomodidad o molestia a los trabajadores (anexo
III RD 486/1997).
Esta obligación empresarial se puede cumplir mediante la aplicación de
diferentes tipos de medidas preventivas en función de las circunstancias
concretas, como las siguientes:
Medidas de control en origen: para conseguir un ambiente de trabajo lo
más fresco y seco posible, actuando sobre el calor que proviene tanto del
exterior como del producido en el proceso de trabajo. Existen multitud de
técnicas de ingeniería que pueden utilizarse dependiendo de las condiciones
específicas del lugar de trabajo y de los recursos disponibles: aislamientos
térmicos, uso de ventilación forzada, impulsión de aire humidificado, aire
acondicionado, cortinas de aire frío,etc.
Otras posibilidades incluyen el aislamiento de los procesos que generan calor
o la interposición de pantallas reflectantes entre el trabajador y la fuente de
calor radiante.
Medidas de reducción del esfuerzo físico: mediante la mecanización de
procesos de trabajo o el uso de herramientas y sistemas de ayuda o bien medidas
organizacionales encaminadas a reducir la exposición, introduciendo rotaciones,
alternando tareas o programando descansos.
Medidas de protección personal:
- Uso de ropa de trabajo transpirable y con un alto contenido en
fibras naturales en su composición, como el algodón, evitando elementos
añadidos que influyen en el aumento de la temperatura, como logotipos,
carteles en la espalda, franjas reflectantes. Algunos trabajos en condiciones
térmicas extremas exigen la protección térmica de los trabajadores con prendas
especializadas, como el traje de hielo o los trajes refrigerados con sistemas
de aire o líquidos.
- Poner a disposición de los trabajadores agua fresca y soluciones con
electrolitos.
- Además, en los trabajos al aire libre como la construcción se deben
establecer medidas preventivas dirigidas a limitar la actividad física y el
tiempo durante el cual se puede trabajar en condiciones de estrés térmico. Se
deben programar las tareas más duras y pesadas en las horas más frescas del
turno de trabajo y construir techados siempre que sea posible.
Otras medidas preventivas:
- Programas de aclimatación al calor. La aclimatación al trabajo en
ambientes calurosos puede aumentar considerablemente la tolerancia del ser
humano al calor. En la mayoría de las situaciones, la aclimatación puede
conseguirse mediante la incorporación gradual del trabajador a la tarea con
exposición al calor.
- Información y formación. Los trabajadores expuestos deben ser informados
sobre los riesgos del estrés por calor, de sus efectos sobre la salud, así
como de las medidas protectoras ofrecidas en el lugar de trabajo. Deben
conocer los signos y los síntomas de los trastornos producidos por el calor y,
la forma de combatirlos, deben ser informados de cuando deben solicitar ayuda
si reconocen los síntomas en ellos mismos o en sus compañeros.
- Vigilancia específica de la salud dirigida sobre todo a la identificación
de los trabajadores que estén en riesgo de presentar trastornos por calor
ocasionados por características personales como la edad, obesidad y estado de
embarazo o por problemas médicos como trastornos cardiocirculatorios o
medicación contraindicada (como diuréticos o antidepresivos).
- La adopción de medidas debe estar prevista en las evaluaciones de riesgo,
en los planes de prevención y, de forma especial, trasladar estas medidas a la
negociación colectiva y a la negociación de los calendarios laborales anuales.
Recomendaciones básicas
- Beber abundante agua o líquidos con electrolitos sin esperar a tener sed.
Evitar las bebidas alcohólicas, café, té o cola y las muy azucaradas.
- Hacer comidas ligeras.
- Evitar las actividades en el exterior en las horas más calurosas.
- Usar ropa ligera y de color claro, el algodón es recomendable.
- Protegerse del sol con un sombrero y utilizar un calzado fresco, cómodo y
que transpire.
- Realizar frecuentemente descansos cortos en lugares frescos.