Guía de actuación sindical frente al polvo


1. Comprobar la existencia de riesgo:

Recoger las demandas e informaciones de los trabajadores/as. Solicitar información al empresario sobre composición y concentración de polvo en los diferentes puestos de trabajo. Si es necesario, solicitar informe técnico a las instituciones (Gabinetes de Seguridad e Higiene en el Trabajo). Acudir a la Inspección de Trabajo si se considera que existe incumplimiento de la legislación en materia de derechos de información.

2. Comparar con los límites de exposición:

Las mediciones deben haberse realizado en las condiciones habituales de trabajo, durante un tiempo suficiente (a ser posible toda la jornada) y preferentemente con muestreadores personales. Los resultados se compararán con los límites de exposición de referencia (técnicos, legales o pactados).

3. Comprobar la existencia de daño:

4. Negociar medidas de prevención:

Proponer al empresario, con la ayuda o asesoramiento de expertos, medidas de control del polvo (ver el apartado "Para hacer prevención"). A veces un simple cambio de método de trabajo es suficiente. Si las soluciones son más complicadas o no pueden realizarse inmediatamente, intentar un acuerdo escrito con un plan para la reducción y control del polvo.

5. Recurrir a la inspección:

Cuando no es posible la negociación o no se cumple lo pactado, denunciar la situación ante la Inspección de Trabajo y hacer el correspondiente seguimiento sindical de las actuaciones.