LOS DISOLVENTES
Los disolventes son sustancias que se utilizan en la industria, principalmente para quitar o disolver la grasa, aceite y suciedad, o también para diluir o portar otros materiales.
Son componentes de multitud de productos: pinturas, barnices, colas, pegamentos, decapantes, tintas, lacas, insecticidas, herbicidas, productos de limpieza y limpieza en seco entre otros.
Se estima que en torno a 10 millones de trabajadores estadounidenses y entre 1-2 millones de trabajadores alemanes están expuestos a disolventes.
Los disolventes pueden penetrar en el cuerpo por la inhalación de sus vapores, a través de la piel o por la boca (por contaminación de los alimentos, manos, cigarrillos etc.
Efectos en la salud
En general la exposición a disolventes orgánicos puede originar:
Efectos agudos: Irritación de la piel, ojos y vías respiratorias, dolores de cabeza, mareos, náuseas, cansancio, apatía e inconsciencia.
Efectos a largo plazo:
Los efectos inmediatos suelen desaparecer cuando cesa el contacto con la sustancia, pero la exposición a mantenida o elevada a disolventes tóxicos puede ocasionar efectos perjudiciales para la salud.
Medidas de
control
Nunca debes
Si se utilizan grandes cantidades de disolventes en el lugar de trabajo, los niveles de vapor deberían controlarse regularmente
La mayoría de los disolventes son combustibles y algunos emiten gas tóxico cuando se calientan. Los disolventes deben almacenarse en zonas seguras, frescas y separadas de otros productos químicos. No debe permitirse FUMAR cerca de disolventes.
Algunas usos frecuentes de los disolventes incluyen la fabricación de pintura, el pintado a mano y a pistola, la limpieza en seco, la colocación de fibras de aislamiento, la manufactura de muebles, en laboratorios, la limpieza de metales, productos farmacéuticos, imprentas, refrigeración y fabricación de adhesivos.