¡Campaña para limitar las sustancias que alteran el sistema hormonal!

CCOO llama a participar en la consulta pública europea para pedir medidas contra los disruptores endocrinos.

Debido al intenso lobby de la industria, la Comisión Europea ha ido postergando la adopción de medidas sobre los disruptores endocrinos o alteradores hormonales que son necesarias para proteger nuestra salud. El plazo que la propia Comisión estableció para aprobar una regulación al respecto venció en diciembre de 2013. Sin embargo, para dilatar la toma de decisiones ahora ha lanzado una consulta pública para recabar las inquietudes de los ciudadanos. Como la Comisión Europea ha diseñado una consulta muy técnica, la alianza de organizaciones EDC-Free Europe, en la que participa ISTAS-CCOO, ha lanzado una plataforma online para facilitar que los ciudadanos envíen respuestas previamente elaboradas a la Comisión.

Esta es la única oportunidad que tendrás de dar tu opinión y exigir la urgente eliminación de las sustancias que alteran el sistema hormonal de nuestras vidas y proteger así nuestra salud.

Te llevará menos de 5 minutos actuar. Solo tienes que rellenar tus datos y en 4 sencillos pasos tu opinión se enviará directamente a la Comisión Europea. 
Actúa aquí: http://www.no2hormonedisruptingchemicals.org/es

¿Por qué tenemos que actuar ahora con urgencia?

Las sustancias que alteran el sistema hormonal, conocidas con frecuencia como disruptores endocrinos (EDCs), son sustancias químicas que pueden interferir con las hormonas naturales, los mensajeros químicos de nuestros cuerpos. La evidencia científica vincula los alteradores hormonales con el incremento en las tasas de cánceres hormono-dependientes, como el de mama o el testicular, problemas de fertilidad, diabetes y obesidad, así como también con problemas de aprendizaje y de comportamiento en niños. La exposición a dichas sustancias también altera los sistemas hormonales de la fauna silvestre. La Organización Mundial de la salud (OMS) considera los alteradores hormonales una ‘amenaza global’.

Nuestra exposición cotidiana a estas sustancias – en alimentos, cosméticos, hogares, lugares de trabajo, escuelas y hospitales, para nombrar sólo algunas vías - debe evitarse para proteger la salud de las generaciones presentes y futuras. CCOO ha pedido especialmente la prohibición de la exposición laboral a EDCs de trabajadoras embarazadas y lactantes y en materiales y productos en contacto con alimentos y de uso infantil.

Al participar en la consulta pública estás enviando a la Comisión Europea una importante señal de que hay preocupación ciudadana sobre el tema y apoyo público para que adopten medidas para proteger la salud laboral, la de toda la población y el medio ambiente.

ISTAS, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud