El problema de la ocupación de espacio derivada de los fenómenos de expansión urbana y de construcción de infraestructuras de todo tipo (de transporte, industriales, turísticas y de ocio, energéticas, hidráulicas...) supone la pérdida de amplios espacios naturales que son soporte de la diversidad biológica y de suelo fértil que podía destinarse a cultivos agrícolas o a aprovechamiento forestal
Junto a la colonización y ocupación del espacio se produce la degradación ambiental del suelo, del subsuelo, de las aguas y del aire. La expansión urbana genera, particularmente, un fuerte aumento del consumo energético.
El fenómeno descrito se han disparado espectacularmente en España en los últimos años: en la década de 1990 a 2000, la superficie urbanizada aumentó de media en España un 25%. En la Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra y Murcia el aumento fue mucho mayor, en torno a un 50%.
El problema de la ocupación de espacio supone la pérdida de amplios espacios naturales, soporte de la diversidad biológica, y de suelo fértil que podía destinarse a cultivos agrícolas o a aprovechamiento forestal. En la mayoría de los casos, estos procesos también afectan a especies silvestres, incluyendo especies en peligro de extinción, por la pérdida de biotopos, o la separación de poblaciones derivada de la fragmentación de hábitats, entre otros.
Artículos daphnia
Normativa, políticas y programas
Más información