Riesgos psicosociales >> Guía del delegado y delegada: organización del trabajo, salud y riesgos psicosociales.

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Las mujeres siguen realizando y responsabilizándose mayoritariamente del trabajo doméstico y familiar, ello implica una doble carga de trabajo si lo comparamos con los hombres. Además, la organización del trabajo en la empresa puede impedir la compatibilización del trabajo doméstico y familiar con el trabajo remunerado, todo ello a pesar de disponer de herramientas y normativa para la conciliación de la vida laboral y familiar.

A principios del siglo XXI, las mujeres siguen realizando y responsabilizándose mayoritariamente de la gran parte, si no de todo el trabajo doméstico y familiar. Ello implica una doble carga de trabajo si lo comparamos con los hombres.

Estas desigualdades entre hombres y mujeres respecto a las condiciones de trabajo y a la cantidad de trabajo realizado se manifiestan en desigualdades en salud entre hombres y mujeres.

Pero además, el trabajo familiar y doméstico implica exigencias que las mujeres deben asumir de forma simultánea a las del trabajo remunerado. Aquí es donde entra el ámbito laboral, la organización del trabajo en la empresa puede impedir que las mujeres puedan compatibilizar ambos trabajos. Todo ello a pesar de disponer de herramientas y normativa para la conciliación de la vida laboral y familiar.

Para explicar las condiciones de salud de las mujeres trabajadoras es fundamental comprender esta doble carga de trabajo, pues puede explicar una parte de las desigualdades en relación al género.

 
Detalles del enlaceINSHT > Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. BOE núm. 266 del sábado 6 de noviembre de 1999
 

ISTAS, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud